Muchas veces creemos que sabemos cuál es nuestro problema. Pero el problema visible casi nunca es el problema real.

Existe una pregunta muy simple que puede ayudarte a descubrir qué hay realmente detrás de tu preocupación.

¿Qué pasaría contigo si tu problema desapareciera?

A veces no estamos bloqueados por el problema, sino por lo que ocurriría si desapareciera.
Y muchas personas no se dan cuenta de esto hasta que empiezan a hacerse esta pregunta. Creen que quieren resolver su problema, pero cuando exploran qué pasaría después… descubren algo inesperado.

Pregúntate: ¿qué pasaría contigo si lo que te preocupa se resuelve?

Hazte esta pregunta una y otra vez, profundizando cada vez más:

¿Y si eso ocurriera, qué pasaría después?

Sigue profundizando hasta que las respuestas empiecen a cambiar o a bloquearse. Ahí suele aparecer la verdadera raíz del problema.

Esto puede revelar qué hay realmente detrás de tu problema.


Para que veas cómo funciona, veamos un ejemplo real de una sesión del Método Raíz. Tras la sesión, la persona empezó a entender su problema de una manera completamente diferente.

Antes de seguir leyendo, puedes probar este ejercicio ahora mismo.

  1. Piensa en una preocupación que tengas ahora.
  2. Pregúntate: ¿Qué pasaría si esto se resolviera?
  3. A la respuesta que aparezca, vuelve a preguntarte lo mismo.

Repite el proceso hasta que se te acaben las respuestas.

Muchas personas descubren que detrás del problema hay algo que da más miedo que el propio problema. Veámoslo:

Ejemplo real

¿Cuál es tu preocupación?

Temas de salud.

Si se resolviera tu cuadro de salud, ¿qué pasaría?

Primero, me sentiría perdida, no sabría ni qué hacer. Tendría que empezar por descubrirme a mí misma.

Y al descubrirte a ti misma, ¿qué pasaría?

Que saldría mi potencial. Sé que tengo muchísimo… pero no puedo mostrarlo en todo su esplendor por la salud.

Y si eso se resolviera y pudieras mostrarlo, entonces, ¿qué pasaría?

Que surgiría el miedo. Miedo al éxito, a no saber gestionarlo.

Creo que las personas con éxito y dinero tienen que cuidarse, porque se suelen acercar personas interesadas. Y creo que es difícil distinguir las amistades o parejas verdaderas de las interesadas.

Pienso en personas de mi familia que considero que se acercan por interés. También recuerdo haber recibido una pequeña herencia y personas de mi entorno me pedían dinero.

Y entonces, si tuvieras éxito y dinero, ¿qué pasaría?

Que tendría que aprender a distinguir a las personas verdaderas de las falsas, para empezar.

Luego, tendría que aprender a poner límites sanos a los demás, tanto a las personas interesadas como a las amistades. Por mi propio bien.

Tendría que aprender a cuidarme, a no ser tan confiada, ni con mi entorno cercano. Sería una forma de cuidarme y protegerme, como si yo misma fuera mi propia madre y mi propio padre.

¿De qué te estás dando cuenta ahora?

Estaba pensando en qué me está enseñando la enfermedad ahora mismo.

Me está enseñando a cuidarme, a proteger mi energía y a ponerme como prioridad, a aprender a decir que no sin sentirme mal por ello.

¡Me está enseñando justamente eso! ¡A aprender a distinguir a las personas verdaderas de las falsas y a poner límites sanos!

Ahora veo que esta situación me está obligando a aprender eso, porque mientras no lo aprenda, no estaré preparada para sostener el éxito, el dinero o lo que deseo.

¿Y entonces…?

Primero, tengo que aprender a distinguir a las personas.

Segundo, tengo que aprender a poner límites sanos, aprender a decir que no y a ponerme como prioridad.

Mientras no lo integre, no estaré preparada para sostener lo que deseo.

¡Gracias por ayudarme a verlo!


Si al hacer este ejercicio notas que te bloqueas, repites respuestas o no consigues avanzar, probablemente ahí esté la verdadera raíz.

Cuando este proceso se hace en sesión, la profundidad es mucho mayor, porque no siempre podemos ver solos nuestras propias resistencias.

A menudo, creemos que necesitamos que el problema desaparezca, pero cuando entendemos para qué está ahí, algo cambia.

El problema deja de ser un enemigo y se convierte en una puerta de comprensión.

Muchas veces el problema visible no es el verdadero problema.
Es solo el camino que la vida utiliza para enseñarte algo que necesitas aprender.

Cuando descubres eso, la mirada cambia completamente.

Eva – Zona Positiva

Esta es solo uno de los procesos que utilizamos dentro del Método Raíz.
Cuando se hace acompañado, es mucho más fácil ver lo que uno solo no puede ver.

Si sientes que un problema en tu vida se repite o no termina de resolverse, quizá la raíz no esté donde estás mirando.

Sesiones personalizadas y confidenciales. Solo mayores de 18 años.

Al contactar con Zona Positiva aceptas la Política de Privacidad y las Condiciones de contratación.
Las sesiones no sustituyen la atención médica ni psicológica.